miércoles, 11 de marzo de 2015

Minutos.

Esta locura de vaivén, que te trae por la calle de la amargura, y tanto te endulza las noches. Esta vida de locos que te hace pararte a pensar: << que cojones estoy haciendo con mi vida >>. Esa rabia, que se filtra por tu garganta, y juega con ese nudo que no hace más que matar tu voz, y avivar tus lágrimas. Te hará caer, hará que sangres, que te arañes las rodillas, como si fueras aquella niña que tropezaba jugando en el parque, una vez más. Te pondrá un examen al día. Pero la jodida, la jodida te mima. Te da esas cosas que no cambiarías, ni por un minuto de respiro. Porque el respiro, es ese momento en el que se te dibuja la sonrisa en la cara oyéndoles cantar a tus espaldas. Viendo la vida pasar sin querer que pase, pasando los días, pasándolo mejor que nunca, pasando de largo de los problemas, que cuando te ayudan a pasar por ello, es mucho más fácil de pasar. Y es que la vida puede permitirse el lujo de ser tan puta, porque es el triple de bonita. Te da y te quita, pero ¿y lo que te da?.. 
Lo que te da, no se te olvida.

jueves, 22 de enero de 2015

Correr.



Hay días que sientes que estás en un pozo sin fondo. Que todo tu mundo está en una caída libre, y que nadie vendrá a salvarte.
Hay días, noches, semanas o años, en que no encuentras luz. Que necesitas salir. Correr. Correrte con alguien, que te coja la mano y te acaricie. Momentos, en los que parpadea la luz de turbulencias, y no encuentras la salida de emergencia. Te falta el aire, las fuerzas... Te acorrala el miedo. Y tú, solo quieres salir corriendo.
Existen las mañanas, en que quieres seguir durmiendo, para dejar de soñar por un rato. Noches, en las que necesitas dormir, y las sábanas, son sólo otra tela que te ahoga.
Ojalá, alguien entienda algún día este, desorden de letras. Este, desastre de vida. Esta, locura de persona. Ojalá algún día, estes aqui. Cuando siento todo el peso de este mundo sobre mis hombros, y quieras salir corriendo, conmigo.
Conmigo.