jueves, 22 de enero de 2015

Correr.



Hay días que sientes que estás en un pozo sin fondo. Que todo tu mundo está en una caída libre, y que nadie vendrá a salvarte.
Hay días, noches, semanas o años, en que no encuentras luz. Que necesitas salir. Correr. Correrte con alguien, que te coja la mano y te acaricie. Momentos, en los que parpadea la luz de turbulencias, y no encuentras la salida de emergencia. Te falta el aire, las fuerzas... Te acorrala el miedo. Y tú, solo quieres salir corriendo.
Existen las mañanas, en que quieres seguir durmiendo, para dejar de soñar por un rato. Noches, en las que necesitas dormir, y las sábanas, son sólo otra tela que te ahoga.
Ojalá, alguien entienda algún día este, desorden de letras. Este, desastre de vida. Esta, locura de persona. Ojalá algún día, estes aqui. Cuando siento todo el peso de este mundo sobre mis hombros, y quieras salir corriendo, conmigo.
Conmigo.

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